El propósito, a juicio de los pilotos de la Bahía de San Juan, es fabricar una crisis para presionar al tribunal federal de Estados Unidos en esta isla del Caribe para levantar la orden vigente de seguridad marítima.
Sostienen que la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y la Autoridad de Alianzas Público-Privadas (AAPP) repiten falsedades de NFE acerca de la disponibilidad de equipo y que no hay una amenaza real al sistema eléctrico.
“No hay ningún embargo; las unidades que operan con gas ya migraron a diésel y el sistema está estable, por lo que la narrativa de crisis es un espejismo”, sostienen los pilotos en una moción sometida en la mañana de este miércoles en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Puerto Rico de una demanda contra la empresa marítima de remolcadores.
La empresa NFE mintió, alegan los pilotos, al asegurar que no hay disponibles remolcadores de 80 toneladas, cuando en realidad existen compañías con capacidad para suplir ese equipo, según el diario Metro.
Denunciaron que NFE no ha completado los contratos necesarios ni ha pagado a las firmas marítimas que participaron en las simulaciones y certificaciones de seguridad en la ciudad estadounidense de Houston.
“El incumplimiento responde a problemas financieros, no a escasez de remolcadores”, insistieron los pilotos al sostener que cualquier aumento en el costo de generación provocado por el uso de diésel debe ser absorbido por NFE, y no por los consumidores de energía eléctrica.
Precisamente, a partir de este día, el Negociado de Energía de Puerto Rico anunció un alza que implicará 20 dólares mensuales más en la factura de la generalidad de los abonados, que estará vigente hasta fin de año.
El grupo recalcó que la orden temporera emitida por la jueza Silvia Carreño Coll, que exige el uso de cuatro remolcadores de 80 toneladas para las maniobras de gas natural licuado (LNG), responde a un estándar validado por la Guardia Costera y la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC).
“Levantar esa orden pondría en riesgo la vida de las comunidades cercanas a la bahía y de los trabajadores marítimos”, advirtieron.
La gobernante González criticó la rapidez con la que el Negociado de Energía aprobó el aumento en la tarifa de electricidad que comenzó a reflejarse de inmediato en las facturas, y reclamó que esa misma agilidad se aplique para autorizar nueva generación.
“Para eso, el Negociado de Energía fue súperrápido. Tan difícil que es que nos aprueben proyectos nuevos de generación. Vamos a buscar que cuando se recobre esto, se haga también la reducción en la tarifa de la luz; no puede seguir pasándole los platos rotos para que el pueblo los pague”, manifestó González a la prensa.
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