El crimen ocurrió en julio anterior, en el hotel Bumi Aditya de Lombok, en la playa de Senggigi, y dos de los empleados del establecimiento fueron convocados a brindar testimonio este miércoles, mientras se atribuye la responsabilidad del crimen a otros dos trabajadores.
Sin embargo, la familia de Muñoz cuestiona la coherencia de algunos argumentos y espera que nuevos declarantes pasen de testigos a imputados.
El cadáver de la turista española, de 72 años, fue hallado semanas después del crimen en una playa cercana.
Los dos acusados confesaron el homicidio y enfrentan cargos de asesinato premeditado y robo con violencia, delitos que en Indonesia pueden conllevar penas de hasta muerte.
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