El nuevo atraco de las fuerzas estadounidenses es el tercero en lo que va de semana, cuando en un mismo día incautó dos petroleros vinculados a Venezuela, uno con bandera rusa en el océano Atlántico y otro en el Caribe.
“Va a hacer cumplir nuestra política, que es la mejor para Estados Unidos”, afirmó este miércoles la secretaria de prensa de la mansión ejecutiva, Karoline Leavitt, durante su habitual encuentro con los periodistas al referirse a la campaña de bloqueo a los barcos que entren o salgan de Venezuela.
La portavoz dijo que “esto significa aplicar el embargo” contra todos los buques que, de acuerdo con Washington, son “de la flota clandestina que transportan petróleo ilegalmente”.
Trump concretará su encuentro con los ejecutivos de compañías petroleras como parte de su iniciativa para tratar de convencer a esas empresas que inviertan en la reconstrucción de la infraestructura de esa industria en la nación sudamericana.
El secretario de Estado Marco Rubio, a quien Trump le encargó Venezuela, se reunió previamente junto con el secretario de Energía Chris Wright, con algunos ejecutivos petroleros en estos días.
Un vocero de la Casa Blanca dijo que “tras el anuncio del histórico acuerdo energético del presidente Trump con Venezuela, las compañías petroleras estadounidenses” acudirán para “discutir oportunidades de inversión”.
Entre las compañías que llevarán a sus ejecutivos a la avenida Pensilvania están Chevron, Exxon Mobil, Conoco Phillips, Continental Resources, Halliburton, Shell y Repsol.
Trump informó a inicios de esta semana que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo que se venderán a precio de mercado y que ese dinero lo controlará él.
Luego añadió que los fondos resultantes Venezuela solo podría invertirlo comprando productos estadounidenses.
En una entrevista concedida al diario The New Yrok Times la víspera, a una pregunta acerca de cuánto demoraría el manejo de Venezuela, Trump respondió: “Solo el tiempo lo dirá”.
El mandatario republicano dijo que canceló una segunda oleada de ataques a Venezuela, pero no descarta que en un futuro ocurra. Ese país permanece bajo amenaza inminente de una acción militar desde una armada frente a sus costas.
Tras meses de amenazas a Venezuela con una incursión militar terrestre, sanciones reforzadas, bloqueos, hundimiento de lanchas supuestamente ligadas al narcotráfico, Trump dio luz verde en la madrugada del sábado 3 de enero a la Operación Resolución Absoluta, un ataque masivo contra el país latinoamericano que terminó con el secuestro y traslado a Estados Unidos del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores.
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