La jornada amanece con ecos de cañonazos y brazos dominantes tras un inicio de series que marcó territorio. En Zapopan, los Charros de Jalisco, vigentes campeones y comandados por Benjamín Gil, defendieron el Estadio Panamericano con un triunfo 5-3 sobre las Águilas de Mexicali, los Emplumados de Roberto Vizcarra, que no levantan un cetro desde 2017 pese a su linaje de cuatro títulos.
El rugido jalisciense tuvo nombre propio: Tirso Ornelas, autor de doble, jonrón y tres impulsadas, y Connor Hollis, que añadió dos hits y par de remolques. Desde la loma, Manny Bañuelos templó la batalla con seis entradas, siete ponches y una sola carrera permitida; al otro lado, David Reyes cargó con el revés tras admitir cuatro anotaciones en 5.1 episodios.
En Culiacán, la noche fue guinda y silenciosa para el rival. Los Tomateros, dirigidos por Alfredo Amézaga y orgullosos de sus 13 títulos, blanquearon 6-0 a los Algodoneros de Guasave, los blanquiazules de Óscar Robles, cuya única corona data de 1972.
Manny Barreda firmó una joya de 5.2 entradas inmaculadas, seis ponches y sin hits, mientras Tayler Jandron sufrió al recibir cinco carreras en 4.1 capítulos. Con el madero, Fernando Villegas encabezó la ofensiva al irse de 4-3 con dos impulsadas.
Hoy, las semifinales prometen otro capítulo de épica: los Medias Azules buscan afianzar su defensa del trono; los Guindas, imponer su historia. Enfrente, Águilas y Algodoneros afinan garras para emparejar la contienda. El diamante vuelve a ser escenario; la noche, juez.
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