En un comunicado, la organización criticó a Israel por restringir la entrada de ayuda, “en medio de cortes de energía, cierres de acceso y rechazos repetidos de materiales esenciales”.
Oxfam advirtió también sobre el colapso casi total de la infraestructura de agua y saneamiento en ese territorio, devastado tras dos años de conflicto.
El coste total para reconstruir todas las instalaciones, sistemas e infraestructuras de agua y saneamiento que fueron destruidos o dañados durante el conflicto rondará los 800 millones de dólares, subrayó.
Sin embargo, agregó, la cifra podría ser incluso mayor porque todavía partes de la Franja son inaccesibles y los costos de construcción se duplicaron debido a la falta de materiales.
Se podría lograr mucho más si nuestros esfuerzos no se hubieran visto socavados a cada paso, estimó Wassem Mushtaha, líder de Respuesta de Oxfam en Gaza, en alusión a las nuevas medidas israelíes contra las ONG que operan allí.
Precisamente, el grupo afirmó que “las autoridades israelíes hicieron imposible de forma intencionada una respuesta humanitaria significativa” en esa región palestina.
Ese país continúa bloqueando los esfuerzos efectivos de socorro y la restauración de infraestructura esencial, recalcó.
Oxfam aseguró que “las necesidades en Gaza van mucho más allá de la ayuda y los materiales de reconstrucción”, que entran en la actualidad.
La situación empeorará si se mantiene el castigo colectivo y el bloqueo ilegal aplicado por el gobierno de Benjamin Netanyahu, insistió.
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