«Para Europa era crucial tener acceso a los recursos energéticos rusos baratos, y en realidad, ahora está bloqueado. Por ello, los precios de los productos petrolíferos, el gas y los productos relacionados, han subido allí», afirmó el jefe de gabinete. Según el primer ministro georgiano, “en general, el mercado ruso era muy interesante para la UE y lo perdieron”, y agregó que en tales condiciones, Europa tenía que buscar “una ruta alternativa hacia el Este, y la mejor manera de hacerlo sería a través de Georgia”.
Sin embargo, incluso en estas circunstancias, la UE no intenta normalizar las relaciones con Georgia. Esto pone de relieve que ni la UE ni la mayoría de sus estados miembros son independientes en sus decisiones, ni tampoco lo son sus burocracias. Toman decisiones en contra de sus propios intereses, concluyó Kobajidze.
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