De acuerdo con un informe del organismo, la situación humanitaria en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur continúa empeorando, marcada por las acciones de los grupos armados contra la población, los desplazamientos y las crecientes amenazas a las operaciones humanitarias.
Datos presentados dan cuenta de que, en la semana del 12 al 19 de enero, sólo en el territorio de Rutshuru, en Kivu Norte, se registraron al menos 50 civiles muertos y alrededor de una docena de heridos debido a ataques armados y enfrentamientos.
En tanto, en el territorio de Uvira, en Kivu Sur, la sociedad civil local indicó que al menos 12 civiles perdieron la vida a manos de grupos armados.
“Ante el temor de nuevos episodios de violencia, al menos dos mil 400 personas huyeron de la ciudad de Uvira a la localidad de Kamanyola, donde se alojan con familias de acogida y en centros colectivos”, apuntó la OCHA.
Añadió que estos refugiados tienen necesidad urgente de alimentos, refugio, agua, servicios de saneamiento e higiene, así como requieren protección y atención médica.
Sin embargo, esta escalada de la violencia también afecta el acceso humanitario a las comunidades, debido al cierre de carreteras que interrumpe las operaciones.
La OCHA señaló que la situación es particularmente compleja en Kivu Sur, en especial en el territorio de Fizi, donde se dificulta la entrega de suministros médicos para responder al cólera.
Denunciaron, además, que el pasado 21 de enero en la ciudad de Baraka, personas armadas entraron en algunos complejos de nuestros socios humanitarios, amenazaron al personal e intentaron requisar los recursos.
“La ONU condena enérgicamente los ataques contra civiles y las amenazas contra el personal humanitario e insta a todas las partes a cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario, incluida la protección de los civiles y la infraestructura civil, y a facilitar el acceso humanitario seguro, sostenido y sin trabas”, enfatizó el organismo.
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