Diecisiete estados y Washington DC, la capital, se encuentran en emergencia, y se espera que otros 35 sean afectados por la inclemencia climática. En nueve estados activaron la Guardia Nacional.
También se calcula que más de 200 millones de personas en todo el territorio nacional están en la trayectoria de esta tormenta invernal que, según los pronósticos, traerá una combinación de hielo, nieve y temperaturas gélidas durante el fin de semana. Una situación “potencialmente catastrófica”, alertan expertos.
La lluvia helada, la nieve y la lluvia comenzaron la víspera en las Grandes Llanuras del Sur, antes de su desplazamiento hacia los valles del Mississippi y Tennessee durante la jornada de este sábado, para luego ir en dirección noreste y la región del Atlántico Medio entre mañana y el lunes.
Los expertos prevén que este sistema se mueva lentamente, lo que significa que la nieve y el hielo tendrán tiempo para acumularse durante largos períodos.
Reportes en medios locales destacaron reportes de temperaturas extremadamente bajas ayer en lugares como la ciudad de Minneapolis, en Minnesota, donde marcaron 21 grados bajo cero, pero la sensación térmica era muy inferior debido al viento.
Mientras, el vórtice polar, que normalmente se encuentra sobre el Polo Norte, está descendiendo hacia Estados Unidos, causante de las temperaturas inusualmente frías, las que se prolongarán durante la primera mitad de la próxima semana.
Se estima que desde Texas, Arkansas y Oklahoma hasta Washington DC y la ciudad de Nueva York podrían registrarse récords de bajas temperaturas y los especialistas advierten que la congelación puede ocurrir en tan solo cinco a 10 minutos si existe una exposición a este peligroso frío.
Este viernes, aquí en la capital, como estaría ocurriendo en el resto del país, los supermercados se abarrotaron. Colas inusualmente vistas para pagar en los cajeros de algunos de los comercios más populares de la ciudad y anaqueles de agua y pan casi vacíos, constató Prensa Latina. La mayoría de las personas llevaba en sus canastas insumos que les permitiera vivir sin salir de casa, al menos durante 72 horas.
Hay quienes recuerdan que, a inicios de febrero de 2010, hubo una fuerte tormenta de nieve, comúnmente conocida como Snowmageddon. Lo más perjudicial fue -dicen- la acumulación generalizada de hasta 35 pulgadas de nieve en el sur de Pensilvania, el extremo oriental de Virginia Occidental, el norte de Virginia, Washington DC, Maryland, Delaware y el sur de Nueva Jersey, lo que ocasionó la paralización del transporte aéreo y por carretera.
El presidente Donald Trump dijo ayer en Truth Social que fue informado sobre la peligrosa tormenta invernal y aseguró que su Gobierno está coordinando con funcionarios y que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias está “totalmente preparada para responder”.
jha/dfm













