Hasta el 1 de febrero en Park City, cerca de la Salt Lake City, capital de Utah (oeste), tiene lugar la cita cinematográfica en su edición 42, que en lo adelante cambiará su sede habitual para Boulder, Colorado.
Es quizás un momento de transición y cambio para el Sundance, pero su objetivo: las películas, no perderán el enfoque con el cual dio vida esa leyenda eterna de Hollywood y la cultura de este país a un evento que es un culto al cine independiente.
La gala de arrancada el viernes fue una especie de agradecimiento público a un hombre que ayudó a esculpir como gran artista las carreras de no pocos cineastas y actores.
Varias estrellas de Hollywood prestigiaron las primeras jornadas y acompañaron proyecciones especiales como Natalie Portman, Olivia Wilde y Edward Norton fueron algunas de las figuras que dijeron presente, junto a Jenna Ortega, Channing Tatum y Charli XCX.
Coincidentemente, el mismo 22 de enero en que dio inicio el Festival se anunciaron las nominaciones de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos para la próxima edición de los Premios Oscar.
Tres de los cinco candidatos en el apartado de Mejor director este año son Paul Thomas Anderson (Una batalla tras otra), Chloé Zhao (Hamnet) y Ryan Coogler (Los pecadores), y se moldearon en los laboratorios del Instituto Sundance.
Para Zhao, nominada a ocho Oscar con Hamnet, el laboratorio de guiones fue el innegable impulso a su carrera en 2012.
Dijo que la tutoría de Redford y la directora del programa Michelle Satter fueron los resortes para aprender a confiar en su propia visión.
Durante 10 días se estrenarán en ese refugio de Utah 90 largometrajes en un programa que se precia de ser amplio, diverso, audaz y novedoso. Los ganadores se anunciarán el 30 de enero.
El nombre del festival, Sundance, proviene del personaje que Redford (1936-2025) interpretó en 1969 en la película Butch Cassidy and the Sundance Kid.
Por su parte, el Instituto Sundance fue fundado por él en 1980 para apoyar a directores independientes a hacer sus proyectos.
«No tenemos nada que ver con la distribución (…) Nuestro trabajo y nuestro papel es crear un espacio y una plataforma para traer nuevas voces al mundo», afirmó entonces.
La primera muestra del festival cuatro años después creó las bases de una reputación de décadas como espacio contestatario y rebelde contra el sistema de Hollywood y vitrina para nuevas voces y talentos.
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