En declaraciones a Prensa Latina, Díaz-Lacayo se refirió a la reciente orden ejecutiva de la Casa Blanca que declara una supuesta “emergencia nacional” contra la nación caribeña, y afirmó que se trata de justificaciones improvisadas de Washington para inventarse enemigos en el contexto del nuevo orden multipolar.
El experto consideró que la política estadounidense responde a una “guerra híbrida de miedo y terror”, apoyada en su hegemonía mediática occidental, y sostuvo que esta situación representa una oportunidad para que los pueblos y gobiernos con principios identitarios resistan con dignidad y fortalezcan la unidad y complementariedad en América Latina.
Asimismo, señaló que las acciones legales internas en Estados Unidos son procedimientos administrativos destinados a dar sustento doméstico a medidas ilegales en el ámbito internacional, en un contexto de impopularidad del actual Gobierno estadounidense.
Díaz-Lacayo criticó además la falta de voluntad de Washington para enfrentar problemas internos como el fraude fiscal, el terrorismo y el narcotráfico, mientras acusa a líderes y naciones que considera amenazas a su hegemonía comercial, científica y militar.
El analista apuntó que el nuevo orden mundial abre la posibilidad de debilitar el papel del dólar como moneda de intercambio, avanzar hacia energías limpias, erradicar el consumismo y construir sistemas sociales basados en valores humanos de solidaridad, paz y bienestar familiar y comunitario.
Este jueves, Trump decretó una emergencia nacional por una presunta amenaza a la seguridad proveniente de Cuba y firmó una orden ejecutiva que permite imponer aranceles adicionales a las importaciones procedentes de países que suministren petróleo a la isla.
El Gobierno cubano, a través de un comunicado, calificó la medida como “extrema” y denunció que se fundamenta en una lista de mentiras y acusaciones difamatorias, incluida la “absurda aseveración” de que Cuba constituye una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense.
La declaración subrayó que Washington es consciente de la falta de credibilidad de sus argumentos, pero actúa con desprecio por la verdad, la opinión pública y la ética gubernamental, al tiempo que consideró la disposición como una violación flagrante del derecho internacional y de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
El texto recordó que Estados Unidos ha fracasado durante 67 años en su intento de destruir el proceso político y revolucionario cubano y reiteró la disposición de la isla al diálogo bilateral basado en el respeto mutuo.
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