En la ceremonia de votos del PCF por el nuevo año en la urbe focense, la segunda más poblada de Francia, parlamentarios, alcaldes y representantes de sindicatos, asociaciones de solidaridad y de otros sectores de la sociedad se sumaron a la denuncia y la condena de la decisión del presidente Donald Trump de declarar a Cuba una amenaza para Estados Unidos.
Trump amenazó esta semana con fijar aranceles a los países que vendan o suministren combustible a la nación antillana, una postura que en Marsella –capital del departamento de Bocas del Ródano- fustigaron como un nuevo paso en la cruzada de Washington para tratar de doblegar a la isla y su pueblo mediante la asfixia económica.
El senador Jérémy Bacchi, secretario regional del PCF, encabezó el acto, que contó como invitado con el embajador cubano, Otto Vaillant.
Además de fustigar la cruzada estadounidense y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto hace más de seis décadas, los participantes en el encuentro anunciaron el envío de tres contenedores con ayuda al país caribeño.
En su intervención, el embajador Vaillant agradeció la solidaridad con Cuba y las acciones divulgadas y compartió detalles de la actual situación en la isla como consecuencia del bloqueo estadounidense.
El diplomático aseguró que los cubanos están dispuestos a resistir en defensa de su soberanía y derecho a escoger su propio destino, y a enfrentar cualquier agresión.
Vaillant insistió en que la hostilidad de Washington y la reciente escalada atacan el Derecho Internacional y ponen en peligro la paz regional.
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