Durante una entrevista concedida al programa Boa Noite 247, de TV 247, el diplomático explicó que la disposición, firmada el pasado 29 de enero, busca impedir de manera absoluta el suministro de petróleo a la isla, mediante amenazas de sanciones a los países que vendan combustibles a Cuba.
Curbelo afirmó que la medida refuerza el bloqueo impuesto por Washington desde hace más de seis décadas y viola abiertamente el derecho internacional, al pretender arrogarse la potestad de decidir con quién pueden comerciar los Estados soberanos.
El embajador subrayó que Cuba depende en gran medida de la importación de hidrocarburos para la generación de electricidad, el funcionamiento del transporte, la producción de alimentos y la atención hospitalaria, por lo que impedir el acceso al combustible afecta directamente las condiciones de vida de la población.
Privar a un país de energía eléctrica significa afectar hospitales, alimentos y servicios esenciales, no hay otro nombre para eso que genocidio, sostuvo, al rechazar las justificaciones de Washington, que acusa falsamente a Cuba de representar una amenaza inusual a la seguridad nacional estadounidense.
En ese sentido, calificó de mentirosas y abominables las acusaciones sobre supuestos vínculos con el terrorismo, presencia de bases militares o actividades de inteligencia dirigidas contra terceros países, y recordó que Cuba ha sido históricamente víctima del terrorismo, incluido el perpetrado desde territorio norteamericano.
Curbelo reiteró la disposición histórica de Cuba al diálogo con Estados Unidos, siempre que se base en el respeto a la soberanía, la independencia y la autodeterminación del pueblo cubano, sin injerencias en sus asuntos internos.
En el plano internacional, destacó la creciente reacción de rechazo y condena a la nueva orden ejecutiva, con pronunciamientos de países como Rusia, China, Vietnam, naciones africanas y varios gobiernos y organizaciones de América Latina.
Reconoció en particular la postura de México y de la presidenta Claudia Sheinbaum en defensa de Cuba, pues la mandataria ha mantenido su respaldo a la isla de forma clara, pública y abierta.
Agradeció asimismo las expresiones de solidaridad provenientes de Brasil, tanto de movimientos sociales como de organizaciones populares.
El embajador consideró que es fundamental desarrollar formas creativas de solidaridad concreta, como el apoyo a fuentes alternativas de energía, incluidos paneles solares y equipamientos eólicos, frente al intento estadounidense de bloquear el suministro petrolero.
Curbelo afirmó que Cuba no subestima la gravedad del momento, pero ratificó que el país caribeño no aceptará la subordinación ni la sumisión a Estados Unidos, y honrará la historia de lucha y sacrificio de su pueblo.
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