La agencia de noticias Shehab destacó que en ese territorio, que incluye a Jerusalén Este, fueron construidos 180 asentamientos para judíos y 256 puestos de avanzada.
Aunque la ONU y el mundo consideran ilegales todas las colonias israelíes en Cisjordania y Jerusalén oriental, las autoridades de ese país distinguen entre las autorizadas y las que no.
La mayoría de los puestos de avanzada, gérmenes de futuros asentamientos, son erigidos por sectores y grupos ultraderechistas sin el consentimiento del Gobierno, lo cual causó enfrentamientos en el pasado.
Shehab denunció la expansión colonial en la Ribera Occidental el pasado año, al amparo de la agresión contra la Franja de Gaza.
Los datos de 2025 mostraron una notable aceleración de esos planes con la legalización o establecimiento de 41 nuevos asentamientos, junto con la aprobación para levantar 28 mil unidades habitacionales, alertó.
Esa última cifra superó la cantidad en los cinco años anteriores combinados, subrayó el medio.
Destacó que las gobernaciones más afectadas por la colonización son Jerusalén, donde viven más de 333 mil israelíes, Ramala casi 158 mil, Belén más de 110 mil y Salfit 57 mil.
Este fin de semana, el analista Khalil al-Tafakji afirmó que el gobierno de Benjamin Netanyahu quiere cortar la contigüidad geográfica del territorio y controlar las tierras palestinas.
No se trata simplemente de reconocer los puestos de avanzada para convertirlos en colonias, sino de formar bloques de asentamientos que llenen los vacíos y controlen grandes áreas de tierra, recalcó.
Al-Tafakji acusó al vecino país de intentar trazar nuevas fronteras y alertó que esa estrategia amenaza el establecimiento de un Estado palestino, con Jerusalén Este como capital.
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