Minh Chinh hizo el pronunciamiento al inaugurar esa institución en la metrópolis sureña, un acto que consideró crucial al marcar la transición de la institucionalización de las políticas del Partido Comunista a la implementación y operación de una herramienta y solución tecnológica financiera de vanguardia para el desarrollo nacional.
La construcción del Centro Financiero Internacional (VIFC, por sus siglas en inglés) en Ciudad Ho Chi Minh es un requisito y un paso práctico, y una opción estratégica para que el país pueda canalizar los flujos de capital hacia áreas prioritarias, dijo.
Estos recursos, puntualizó, se destinarán a la infraestructura estratégica, industrias fundamentales, logística, transformación verde y la digitalización, así como a proporcionar herramientas financieras modernas para que las empresas vietnamitas participen más profundamente en la cadena de valor global.
“Para llevar a cabo las difíciles tareas mencionadas es absolutamente necesario contar con “tres elementos”: las instituciones y los mecanismos deben ser superiores a los de otros centros financieros del mundo, el modelo debe ser único y diferente para lograr avances, y la gestión debe ser verdaderamente flexible y eficaz”, señaló.
El jefe de Gobierno vietnamita enfatizó además que hoy el mundo está en rápida evolución, con una intensa competencia estratégica, una economía global fragmentada y cambios significativos en los flujos de capital.
Vietnam, afirmó, no puede permanecer al margen de esta tendencia, sino que debe integrarse proactivamente, de forma activa, integral, profunda y eficaz.
Minh Chinh expresó también el deseo de que estos Centros Financieros crezcan con fuerza, convirtiéndose en símbolos de prosperidad y fuente de orgullo nacional, y contribuyan a la ardiente aspiración de un Vietnam que se eleve alto y lejos para ser una nación rica, próspera, civilizada y feliz que avance firmemente hacia el socialismo.
En una reunión del Comité Directivo del VIFC celebrada a mediados de enero último, el primer ministro vietnamita advirtió que el éxito del mismo dependerá de su credibilidad, estabilidad, transparencia y capacidad de previsión.
En ese sentido insistió en que las políticas deben ser coherentes y claras, los procedimientos estandarizados, la gestión ágil, pero rigurosa, y la innovación debe promoverse sin comprometer la seguridad del sistema financiero.
Según Minh Chinh, el marco institucional constituye la principal ventaja competitiva del proyecto. Por ello, indicó entonces, las políticas deberán ser diferenciadas y atractivas, en consonancia con las prácticas internacionales, al tiempo que garanticen la soberanía nacional, la seguridad financiera y la protección de los datos.
Días antes, el 9 de enero, se inauguró el VIFC en la ciudad central de Da Nang, señalado como un campo de pruebas controlado para nuevos modelos financieros y pionero en el despliegue y la expansión de productos de activos y pagos digitales, plataformas de comercio especializadas y bolsas de valores.
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