Una investigación de la institución, realizada entre el 5 de enero y el 10 de febrero de este año, reveló que los menores abandonados son el resultado de fenómenos como el divorcio de sus padres (aproximadamente el 60 por ciento), la pobreza extrema y las acusaciones de brujería.
La organización llamó la atención sobre los riesgos que este fenómeno representa en un contexto de guerra, donde es común el reclutamiento forzoso, y donde se fragilizan los servicios de protección a la infancia.
Sobre el particular, el informe de la organización apuntó que muchos centros de rehabilitación y formación profesional han tenido que cerrar por falta de recursos o por problemas de seguridad.
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