Al intervenir en el sexagésimo primer período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, Türk señaló que las disposiciones del Gobierno de Donald Trump agravan la crisis en la mayor de las Antillas, sometida desde hace más de 60 años a un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington.
Nada puede justificar la asfixia de toda una población, aseveró y expresó su preocupación por las consecuencias de esas agresiones para sectores vulnerables como los niños con cáncer y las mujeres embarazadas.
Recientemente, la portavoz del Alto Comisionado, Marta Hurtado, alertó sobre los riesgos de las acciones de Estados Unidos para áreas esenciales como la salud.
Además, consideró que el impacto prolongado y sostenido del bloqueo genera más dificultades económicas y agudiza las problemáticas existentes.
También señaló que muchos servicios dependen de la importación de combustible.
Las unidades de cuidados intensivos y las salas de urgencias se encuentran en riesgo, al igual que la producción, el suministro y el almacenamiento de vacunas, hemoderivados y otros medicamentos sensibles a la temperatura, indicó.
El Alto Comisionado reitera su llamado a levantar todas las medidas unilaterales debido a su impacto amplio e indiscriminado en la población, apunta un texto difundido por Hurtado.
Además, afirma que las medidas de ese tipo constituyen una violación de los derechos humanos.
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