Marco Papacci, presidente de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba (Anaic), destacó en declaraciones a Prensa Latina la repercusión de esta iniciativa en apoyo a esa nación, con la convocatoria a una marcha nacional el próximo 11 de abril, que esa organización impulsa junto a la Fundación Gianni Miná, presidida por Loredana Macchietti, viuda del reconocido intelectual.
En el llamamiento “Cuba no es una amenaza”, se señala que al bloqueo económico, comercial y financiero norteamericano que desde hace más de 60 años afecta a la isla, se sumó recientemente una nueva orden ejecutiva de carácter genocida firmada el pasado 29 de enero por el presidente estadounidense, Donald Trump, dirigida a cortarle el abastecimiento de petróleo.
“Todo ello porque Cuba, según el presidente Trump, representa una supuesta amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de los Estados Unidos, lo que solo se podría considerar así desde el punto de vista moral, por la solidaridad que ese país ofrece”, apunta el texto, y pone como ejemplo la ayuda sanitaria brindada por médicos cubanos a Italia durante la pandemia de Covid-19.
A esta convocatoria se sumaron importantes personalidades mundiales, como el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y Frei Betto, destacado teólogo, intelectual y activista social brasileño, además de los italianos Alessandro di Battista, reconocido político y escritor, el misionero Alex Zanotelli y la destacada cantante y actriz Fiorella Mannoia.
Se incluyen además como firmantes el sociólogo Pino Arlacchi, ex vicesecretario general de Naciones Unidas; los embajadores Elena Basile y Alberto Bradanini; las eurodiputadas Valentina Ferlan y Carolina Morace, así como el investigador científico Fabrizio Chiodo, el ex alcalde de Nápoles Luigi De Magistris y el campeón olímpico de pentatlón, Daniele Masala.
Entre los periodistas aparecen Angelo D’Orsi, Alessandro Di Battista, Sandro Teti, Ettore De Lorenzo, Antonio Minaldi, Stefania Maurizi y Silvio Calamara, mientras que entre los activistas sociales se relacionan María Elena Delia, Rita Martufi y Tommaso Sodano.
Del mundo artístico se reconocen destacados directores, actores, músicos y guionistas como Moni Ovadia, Elio Germano, Jasmine Trinca, Ascanio Celestini,
Jorit, Ivano De Matteo, Vinicio Capossela, Valentina Ferlan, Anna Foglietta, Alessandro Haber, Vauro, Antonino Iuorio, Jonis Bascir, Andrea D’Ambrosio, Roberto Trenca, Michelle Rech y Enrico Capuano.
También se relacionan el religioso Ángelo Cassano, párroco en Bari, además de investigadores y catedráticos como Piergiorgio Odifreddi, Carlo Rovelli, Luciano Vasapollo, Francesco Schettino, Sara Romanó, Francesco della Puppa, Valentina Coglio, Giuseppe De Marzo, Francesco Sylos Labini, Fabio Marcelli, Maddalena Cannito, Sofia Venturoli y Juan Carlos De Martin. Entre estos últimos se añaden Filippo Barbera, Alessandra De Rossi, Francesco Dell’Accio, Maria Carmela De Bonis, Elena Zapponi, Nicola Melloni y la arquitecta Laura Peretti.
Papacci declaró a Prensa Latina que “hemos visto un respaldo muy positivo por parte de muchísimas personas, y lo más importante es el criterio generalizado de que si cae Cuba se cae toda la humanidad”, por lo que “estamos muy satisfechos de la respuesta que hemos tenido de la sociedad civil italiana a favor de Cuba, de cara a la marcha nacional que se efectuará el venidero 11 de abril en Roma”.
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