El alto cargo comentó en la red social Telegram que esa decisión significa «el levantamiento de todas las restricciones sobre unos 100 millones de barriles de crudo ruso en tránsito».
Dmítriev supuso que un mayor relajamiento de las sanciones impuestas al sector ruso de hidrocarburos parece inevitable en medio de la creciente crisis energética, a pesar de que algunos eurócratas en Bruselas se oponen a ello.
Constató que Estados Unidos y otros países «están empezando a ver con más claridad que el petróleo y el gas rusos tienen un papel clave, vertebral, para la estabilidad de la economía mundial, y que las sanciones contra Rusia son ineficaces y destructivas».
El jueves, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) emitió una licencia general autorizando la venta, entrega o descarga de crudo o productos derivados del petróleo rusos, cargados en cualquier buque antes del 12 de marzo de 2026, hasta el próximo 11 de abril.
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