La administración derechista del presidente Nasry Asfura informó este domingo que aplicará un mecanismo temporal de apoyo para mitigar el impacto del aumento en los precios internacionales de los combustibles.
A través de esa medida, el Estado absorberá el 50 por ciento del alza en la gasolina regular y el diésel, precisó en un comunicado.
“El reciente aumento en los precios internacionales del petróleo, provocado por la crisis geopolítica en el Medio Oriente, está generando presiones en los mercados energéticos a nivel mundial”, argumentó el Ejecutivo de Asfura.
“Honduras, como país importador de combustibles, no es ajeno a estas variaciones. Para la semana del 16 de marzo de 2026, el ajuste internacional refleja un aumento real en la gasolina regular de 6,24 lempiras por galón, y el diésel de 11,60 lempiras”, detalló el texto.
Con el mecanismo temporal, las subidas en la gasolina regular y el diésel serían de 3,12 y 5,80 lempiras, respectivamente, indicó la nota oficial.
Según el Gobierno, “este esfuerzo representa un impacto aproximado de 49 millones 824 mil lempiras, equivalente a 199 millones 296 mil lempiras (7,4 millones de dólares), recursos que el Estado destinará para amortiguar parcialmente el alza internacional y proteger el bolsillo de las familias hondureñas”.
Aseguró que continuará monitoreando el comportamiento del mercado internacional de combustibles, con el propósito de adoptar medidas que permitan mantener la estabilidad económica del país.
En opinión de analistas, el comportamiento sostenido al alza genera un efecto acumulativo que amenaza con encarecer aún más el ya alto costo de la vida en este país centroamericano, con más de seis millones de personas -de una población de 10 millones- en condiciones de pobreza. Dos días después de asumir el poder, el pasado 27 de enero, la administración conservadora de Asfura acordó prorrogar, pero solo hasta el próximo 30 de abril, los subsidios al gas doméstico y la energía eléctrica, que su predecesora Xiomara Castro mantuvo durante sus cuatro años de gestión.
Además de ambas ayudas, el Ejecutivo hondureño mantuvo hasta la misma fecha el subsidio establecido por la expresidenta Castro para la gasolina regular y el diésel.
Los incrementos en los combustibles suelen generar un efecto en cadena en la economía, pues impactan en los costos del transporte, la distribución de productos y, en consecuencia, en el precio final de alimentos y bienes de consumo para la población.
Para algunos medios de comunicación, el encarecimiento de las gasolinas, sobre todo en las últimas dos semanas, es el “más grosero”, y fueron atribuidos por el gobierno al conflicto en el Medio Oriente.
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