La posición de Suiza es conocida: apoyamos cualquier iniciativa diplomática encaminada a establecer una paz justa y duradera en Ucrania, declaró al diario Le Courrier el portavoz de la cancillería, Jonas Montani, al ser consultado sobre la propuesta belga, según confirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores helvético.
El respaldo de Berna se produce después de que el jefe de gobierno admitiera la incapacidad del bloque europeo para lograr sus objetivos estratégicos sin el respaldo pleno de Estados Unidos, un apoyo que en la actualidad no existe, según sus declaraciones.
De Wever abogó por «llegar a un acuerdo» con Moscú y planteó la necesidad de que los países miembros otorguen «un mandato a Bruselas» para entablar conversaciones directas con Rusia en torno a la crisis ucraniana.
Analistas políticos consultados por el medio consideran significativo que un país miembro fundador de la UE plantee abiertamente la necesidad de un cambio de rumbo en la política hacia el conflicto, evidenciando las crecientes contradicciones internas en el bloque europeo.
Esta postura suiza, tradicionalmente neutral, refuerza la corriente de opinión que cuestiona la estrategia de confrontación sostenida por Bruselas. Expertos en relaciones internacionales señalan que el reconocimiento del fracaso de las medidas unilaterales abre una ventana de oportunidad para la diplomacia.
La UE no puede estrangular a Rusia sin el respaldo total de Estados Unidos, y esa realidad está llevando a algunos líderes a reconsiderar su posición», señalaron fuentes diplomáticas en Ginebra, coincidiendo con el análisis de que el conflicto solo encontrará solución en la mesa de negociaciones.
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