Los galenos afiliados al Colegio Médico de Honduras (CMH) iniciaron este lunes asambleas extraordinarias en hospitales y centros de salud a nivel nacional, ante el persistente incumplimiento por el Ejecutivo del pago oportuno de sueldos, bonificaciones y beneficios laborales pactados.
Según el gremio, unos tres mil 700 profesionales -en modalidades de contrato, interinato y descentralizados- acumulan hasta tres meses sin recibir sus remuneraciones, lo que genera una grave afectación económica a sus familias y pone en riesgo la estabilidad del sistema sanitario público.
El CMH hizo un llamado urgente a Asfura, quien ostenta la titularidad de la Secretaría de Salud bajo el paraguas de una cuestionada declaración de emergencia en el sector, para que cumpla de inmediato con las obligaciones contractuales y financieras pendientes.
Samuel Santos, presidente del Colegio, reclamó este lunes que, así como hay dinero para sufragar los salarios de los diputados, también se destinen recursos para atender la situación de los empleados sanitarios.
“Ellos (los legisladores) están al día, pero los médicos tienen tres meses sin salario”, denunció Santos.
En un comunicado dirigido a galenos de todas las dependencias del Estado, la junta directiva del CMH calificó de falta grave, no solo administrativa, sino también ética y humana, el retraso en el pago puntual de sueldos, la no aplicación de la base salarial para todos los profesionales y la vulneración de la estabilidad laboral.
“No se puede sostener un sistema de salud sobre la base del irrespeto al trabajo digno de quienes lo sostienen día a día”, señaló el documento, en el que se destaca que el gremio ha actuado con paciencia, privilegiando el diálogo y la responsabilidad hacia la población hondureña.
Sin embargo, ante la falta de respuestas concretas, considera que llegó el momento de “dar un paso firme y valiente en defensa de nuestros derechos laborales y humanos”.
El retraso en las remuneraciones no es solo un problema financiero, sino “una agresión a la estabilidad de nuestras familias, a nuestra dignidad profesional y a la sostenibilidad del sistema de salud pública”, subrayó el texto.
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