De acuerdo con lo divulgado por la cartera, entre las principales manifestaciones de esta violencia se encuentran el acoso, el hostigamiento, las amenazas, la difusión no consentida de contenido íntimo, la suplantación de identidad y la vigilancia digital.
En un comunicado, la institución mencionó igualmente las campañas de desprestigio y la manipulación de imágenes mediante inteligencia artificial.
Como parte de las medidas para reducir riesgos, la Secretaría instó a configurar la privacidad de redes sociales para limitar a otros usuarios lo que pueden ver, así como evitar compartir información personal, fotografías o datos sensibles sin reflexionar previamente sobre su posible difusión.
Activar la verificación en dos pasos en las cuentas digitales para evitar accesos no autorizados; no compartir contraseñas ni códigos de verificación con otros, y desconfiar de enlaces sospechosos, mensajes desconocidos o archivos inesperados, también se incluyen en las sugerencias.
La cartera recordó que el autocuidado digital es una forma de proteger la identidad, la privacidad y el bienestar en línea.
Ante actos de violencia en este ámbito, recomendó no responder al agresor, conservar evidencia –como capturas de pantalla-, bloquear y reportar el perfil en la plataforma correspondiente, buscar apoyo en personas de confianza y considerar presentar una denuncia ante las autoridades.
oda/las













