Hernández anunció este jueves que luego de un intenso trabajo de los equipos técnicos se logró llegar a ese monto, inferior a los 469 mil 249 millones de lempiras (17 mil 640 millones de dólares) aprobado en septiembre de 2025 por el ejecutivo de la expresidenta Xiomara Castro.
El ministro recordó que las cuentas públicas para el actual ejercicio fueron elaboradas por el gobierno anterior, pero una parálisis legislativa, incitada por los entonces opositores partidos Nacional y Liberal, impidió su discusión en el Congreso Nacional (Parlamento).
En declaraciones a periodistas, el titular de Finanzas anticipó que habrá una reducción en el gasto corriente, lo que hará una administración más eficiente y compacta, con mayor enfoque en salud, educación e infraestructura, según su opinión.
“El presidente (el derechista Nasry Asfura) nos ha pedido que no sea un presupuesto inflado, acorde a los ingresos tributarios y aduaneros que percibe el país, así como los compromisos que se puedan adquirir”, indicó.
Cuestionó que la planilla laboral creció en 33 mil millones de lempiras (cerca de un millón 240 mil 601 dólares), algo insostenible para las finanzas públicas, por lo que -anticipó- habrá reducción de empleados en todas las secretarías del Estado.
“No podemos comprometernos a pagar lo que no tenemos, debemos actuar con mucha responsabilidad fiscal, ser cuidadosos con los dineros del Estado, disminuir el gasto y enfocarlo en temas de inversión”, puntualizó.
La demora en la presentación del Presupuesto General 2026 por parte del gobierno neoliberal de Asfura generó preocupación en sectores políticos y jurídicos, quienes advierten que la falta de planificación refleja vacíos en la conducción administrativa del Estado.
El abogado Omar Menjívar subrayó que el actual Ejecutivo, que asumió el poder el pasado 27 de enero, ha tenido tiempo suficiente para revisar y ajustar el proyecto de presupuesto sancionado durante la gestión de la mandataria Castro.
Si en dos meses no lo han presentado, “es simplemente porque no tienen plan ni la mínima idea de qué proyectos y programas impulsar”, criticó recientemente el jurista.
Menjívar acentuó que un plan de gobierno sólido y prioridades claras hacen que reformular unas cuentas ya elaboradas sea una tarea técnica sencilla, siempre y cuando los funcionarios encargados cuenten con las competencias necesarias para ejecutarla, enfatizó.
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