El velocista del equipo Alpecin–Deceuninck coronó 240,8 kilómetros de pura tensión en las carreteras flamencas, donde la dureza histórica de las colinas y los adoquines dictó sentencia.
La escapada de ocho ciclistas, entre ellos el danés Julius Johansen y el belga Dries De Bondt, marcó la primera hora de competición, antes de que la potencia del neerlandés Mathieu Van der Poel y el belga Wout Van Aert pusiera al pelotón al límite.
En el último tramo, la neutralización de la fuga estelar abrió la puerta a un sprint masivo y vertiginoso, en el que Philipsen lanzó un remate demoledor.
Andresen intentó resistir, pero la maestría del belga fue definitiva, con lo cual cerró una de las jornadas más vibrantes de la temporada de clásicas.
La victoria consolida a Philipsen como uno de los velocistas más destacados del inicio de temporada 2026, tras un 2025 lleno de triunfos en la Vuelta a España y la Milán-San Remo, y confirma su potencial para las grandes llegadas en clásicas y Grandes Vueltas.
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