Sobre la arcilla marroquí, Trungelliti jugó con la paciencia del artesano y la firmeza del veterano, resolviendo el duelo en sets corridos 7-6 (5) y 6-2 tras una hora y media de combate.
El tenista sudamericano, que había llegado desde la fase clasificatoria sin ceder parciales, confirmó su buen momento con un tenis sólido desde el fondo de la cancha y una serenidad clave en los puntos decisivos del primer set, que marcó el rumbo del partido.
La victoria tiene un peso mayor que el simple pase de ronda: Trungelliti sumó puntos valiosos que lo empujan a su mejor ranking histórico de manera virtual y lo acercan cada vez más al ansiado Top 100, frontera simbólica para cualquier jugador del circuito.
En octavos de final, el argentino enfrentará al polaco Kamil Majchrzak, en otro desafío donde no solo pondrá a prueba su tenis, sino también este renacer competitivo que hoy, en Marrakech, volvió a tomar forma de victoria.
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