Según el informe anual del Banco Central de Nicaragua (BCN) correspondiente a 2025, en la nación centroamericana se aseguró la sostenibilidad fiscal y externa, al tiempo que se resguardó la estabilidad del sistema financiero.
El desempeño económico ocurrió en un entorno internacional marcado por alta incertidumbre, con predominio de riesgos geopolíticos y cambios en las políticas comerciales.
De acuerdo con el BCN, el contexto externo ofreció oportunidades, particularmente por una buena demanda y precios internacionales favorables para los productos nacionales.
El Producto Interno Bruto (PIB) creció 4,9 por ciento, respaldado por la expansión de la mayoría de los sectores, con destaque en servicios, construcción, explotación de minas, actividad pecuaria e industria.
Por el enfoque del gasto, el crecimiento fue impulsado por la inversión y el consumo, que dinamizaron la demanda interna, así como por el incremento de las exportaciones.
La inflación general se ubicó en 2,7 por ciento, el nivel más bajo en varios años, resultado asociado a la moderación de los precios de los alimentos, la desaceleración de la inflación internacional, el deslizamiento cambiario en cero por ciento y la continuidad de políticas de estabilidad de precios y subsidios en bienes y servicios clave.
Las finanzas públicas mostraron solidez, con un superávit del Gobierno Central de 3,6 por ciento del PIB y del Sector Público No Financiero de 3,2 por ciento, sustentado en mayores ingresos tributarios y una política de gasto enfocada en inversión social e infraestructura productiva.
En ese contexto, la deuda pública se redujo a 48,1 por ciento del PIB (51,7 por ciento en 2024), mientras el Gobierno acumuló reservas financieras que fortalecen su sostenibilidad.
La balanza de pagos registró un superávit en cuenta corriente equivalente al 9,5 por ciento del PIB, en línea con el aumento de los flujos externos y la mejora de los términos de intercambio.
Las exportaciones de mercancías y de zona franca crecieron 15,4 por ciento, en tanto las importaciones aumentaron 7,5 por ciento, impulsando el consumo y la actividad productiva.
Asimismo, se incrementaron los ingresos netos por inversión extranjera directa y la acumulación de reservas internacionales, con un balance neto en posición acreedora.
Las reservas internacionales brutas alcanzaron ocho mil 324,8 millones de dólares en diciembre de 2025, equivalentes a 3,6 veces la base monetaria, lo cual respalda el régimen cambiario vigente.
En materia de política monetaria, el BCN mantuvo el deslizamiento cambiario en cero por ciento, redujo la tasa de referencia a 6,0 y ejecutó operaciones de mercado abierto para administrar la liquidez, además de fortalecer el mercado cambiario y promover el uso del córdoba.
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