La propuesta, que cuenta con el apoyo de OEI Cuba, el Observatorio del Libro y la Biblioteca Pública Provincial Rubén Martínez Villena, busca fomentar la mediación lectora en espacios públicos y no convencionales, como parques, calles, canchas y gradas.
En esta ocasión el programa se desarrolló en la Escuela Primaria Mártires de Tarará, y en la próxima semana la campaña se trasladará a la Escuela Primaria Salvador Allende, del mismo municipio, con el objetivo de promover el acceso a la literatura y la interacción directa con autores y mediadores, informó el Instituto Cubano del Libro.
Durante los encuentros, alumnos, profesores y bibliotecarios participan en narraciones de cuentos, concursos de lectura y comprensión, juegos de adivinanzas y trabalenguas, además de intercambiar opiniones sobre los hábitos lectores y el valor de las obras compartidas, añadió la institución literaria nacional en redes sociales.
Bajo el lema Un libro vivo es un libro que se mueve, la iniciativa refuerza el Programa Nacional por la Lectura y busca acercar la literatura a los más jóvenes, integrando la lectura como experiencia colectiva y dinámica en la vida escolar.
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