En la Plaza José Martí de la capitalina avenida Las Américas, miembros de la brigada y de la misión estatal caribeña, junto al grupo que termina, colocaron una ofrenda floral ante el busto que honra al Héroe Nacional de la isla y proclamaron fuerte: ¡Misión cumplida!.
Antes, el representante diplomático, la jefa de los profesionales de la salud antillanos, Mariheta Cutiño, y la coordinadora del programa de la cartera sanitaria chapina, Sheila Pamela Leyla, entregaron diplomas de reconocimiento a cada uno por la labor realizada.
En el acto, también de tributo al Comandante en Jefe Fidel Castro en el año del centenario de su natalicio, el embajador cubano deseó a los cooperantes un feliz regreso a la patria.
Fernández encomió los servicios prestados en los rincones más recónditos y pidió no hacer caso a las mentes perversas, a los corazones vacíos que tratan de denigrar esa labor, pues el humanismo demostrado cada día en casi 28 años está latente en el pueblo de esta hermana tierra.
La doctora Cutiño expresó que este 2026 ha sido sin lugar a dudas el más complejo enfrentado por el pueblo cubano, por la innegable incidencia del bloqueo económico, comercial y financiero arreciado a la isla por Estados Unidos.
Calificó de extraordinario el balance histórico de la cooperación internacional de Cuba y de acto criminal la persecución contra la isla, que ignora los estándares de la Organización de las Naciones Unidas.
Bajo tales condiciones, subrayó, la brigada médica, hija de los valores y altruismo del pueblo cubano, sobrecumplió con los niveles de atención a los guatemaltecos.
Pidió a los cooperantes que se sumen con el mismo amor y dedicación al combate del pueblo cubano, ese que ha dado sobradas muestras de resistencia, creatividad y determinación.
Sobre todo, acotó, de su firme convicción de defender la independencia, soberanía y autodeterminación al precio que sea necesario. Que regresen con optimismo y fe en la victoria, solidarios con sus compatriotas, añadió la jefa de la brigada.
A nombre de quienes terminan, el doctor Alfredo Lozada mostró su satisfacción por los servicios de calidad prestados a la población más necesitada, en su caso en Fray Bartolomé de Las Casas, departamento de Alta Verapaz. Durante este periodo, admitió el natural de la provincia Las Tunas, crecí como ser humano, en experiencia y conocimientos como especialista en la atención a pacientes pediátricos, que servirán para continuar contribuyendo a salvar vidas.
Los profesionales de bata blanca cubanos llegaron a Guatemala en noviembre de 1998.
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