Mediante un mensaje en el perfil de la cartera en la red social X, compartido incluso por el del Gobierno, el titular subrayó que los bebés de seis a 11 meses son los más susceptibles a tener complicaciones a causa de la enfermedad.
Por eso, acotó, implementamos la estrategia Dosis cero, la cual significa que ese segmento poblacional debe recibir una vacuna contra el sarampión, independientemente del esquema de inmunización que tengan.
Pidió llevar a los bebés a ponerle esa inyección, porque la enfermedad puede contagiar a todos y juntos se detiene, enfatizó el funcionario.
El país confirmó a fines del mes pasado las dos primeras muertes a partir del brote, dos niños menores de un año en los departamentos de Quiché y esta capital.
Un último reporte oficial daba cuenta que los casos superaban los tres mil, por lo cual la alerta roja establecida cobraba mayor vigencia.
Guatemala no registraba una situación de brote endémico de esta magnitud desde 1997, y uno importado en 2018, de acuerdo con informes del Ministerio de Salud y Asistencia Social.
La cartera sanitaria recordó que, a través de la Dirección de Epidemiología y Gestión del Riesgo, el viernes 2 de enero, mediante los mecanismos del Reglamento Sanitario Internacional, notificaron un caso positivo en un adulto masculino, de origen y residencia en El Salvador.
La investigación estableció que la persona asistió a un evento religioso desarrollado del 10 al 14 de diciembre del 2025 en Santiago Atitlán, Sololá, al que asistieron unas dos mil personas de México, Estados Unidos y Centroamérica, incluidos chapines.
Los datos confirman un incremento progresivo y acelerado desde entonces, en tanto lo que comenzó como un foco localizado devino en una propagación considerable en pocos meses.
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