De acuerdo con medios locales, entre ellos Caracol Radio, no pudo hallarse evidencia concluyente para avanzar en la audiencia de legalización de captura tras un suceso confuso ampliamente difundido y que movilizó a la opinión pública del país.
Los hechos ocurrieron en un edificio de la localidad norteña de Usaquén el pasado domingo, donde varios residentes reportaron haber observado desde sus viviendas una escena que interpretaron como un presunto abuso sexual contra un niño.
Tras las denuncias, la Policía, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y otras autoridades activaron los protocolos de atención, trasladaron al estadounidense de 36 años a la sede de la Fiscalía y a centros asistenciales a los tres niños hallados en el apartamento donde presuntamente ocurrieron los hechos, quienes habría sido adoptados por el extranjero.
Sin embargo, una vez realizadas las pesquisas de rigor, las autoridades descartaron el hallazgo de pruebas que indicaran un evento delictivo.
Durante la víspera, el presidente del país, Gustavo Petro, informó sobre los avances de la investigación.
“Debo notificar a la sociedad colombiana, porque mi compromiso es con la verdad, que el ciudadano norteamericano de origen en Texas, capturado en un apartamento del norte de Bogotá, al parecer no violó ninguno de sus hijos adoptados en Colombia”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Según abundó en su comunicación, el adulto sacó al niño al balcón por un atoramiento con la comida y la escena fue confundida por vecinos que acudieron en masa a defender al presunto pequeño violentado.
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