Las inundaciones del fin de semana, provocadas por las intensas lluvias, dejan hasta el momento en el territorio un saldo de 18 muertos, 11 desaparecidos, más de 450 casas destruidas y un número de ciudadanos que reciben albergue superior a los nueve mil, según el Servicio de Protección Civil y Bomberos.
Las autoridades locales comunicaron que está en marcha una intervención de emergencia para restaurar el dique y contener el río Cavaco, con vistas a minimizar el riesgo de nuevas inundaciones y garantizar la seguridad de las poblaciones aledañas.
La fuerza de las aguas provocó el colapso de aproximadamente 300 metros de la estructura, lo que ocasionó importantes inundaciones en varias zonas de la ciudad de Benguela, particularmente en el barrio Seta Antiga, donde hubo que rescatar a los ciudadanos con medios de la Marina y las Fuerzas Armadas.
El gobernador provincial, Manuel Nunes Júnior, explicó a la prensa que existen otras zonas vulnerables a lo largo del río que también requieren intervención, debido al peligro de ocurrir algo similar a lo acontecido el pasado domingo.
Al respecto, apuntó que se realizará un estudio más profundo con especialistas, para dar una solución adecuada y definitiva.
La Presidencia angoleña anunció este martes que el presidente, João Lourenço, viajará mañana a la provincia de Benguela para constatar los daños y supervisar las labores de recuperación; así como intercambiar con la población desplazada y las personas alojadas temporalmente en albergues.
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