Durante la reunión, el mandatario destacó la importancia del diálogo directo con el movimiento sindical y subrayó el carácter significativo de ese espacio de conversaciones.
“No es poca cosa. En cualquier país del mundo, que el presidente de la República tenga la sensibilidad y el compromiso de clase para sentarse con los líderes sindicales, tratarlos como compañeros y ser tratado como tal, marca una gran diferencia”, expresó el gobernante en el encuentro.
Las demandas que las organizaciones sindicales le entregaron a Lula fueron definidas esta mañana en la plenaria de la Conferencia de la Clase Trabajadora, la cual antecedió a una marcha que se trasladó por la Explanada de los Ministerios hasta la Plaza de los Tres Poderes para enarbolar las reivindicaciones.
Estos reclamos incluyen la reducción de la jornada laboral sin disminución salarial, el fin de la escala 6×1 (seis días de trabajo por solo uno de descanso a la semana), el fortalecimiento de la negociación colectiva, la regulación del trabajo por aplicaciones y acciones para enfrentar el feminicidio y la violencia contra la mujer.
Durante el diálogo, Lula recordó que ya envió al Congreso Nacional un proyecto de ley que propone reducir la jornada de 44 a 40 horas semanales y eliminar la escala 6×1, iniciativa para la cual pidió el respaldo de los trabajadores.
“Es apenas el comienzo. Cada vez que mandamos algo al Congreso, ustedes tienen que ayudar”, señaló.
Además, en el encuentro el jefe de Estado firmó una propuesta de ley destinada a reglamentar la negociación de las relaciones laborales y la representación sindical de los servidores públicos, considerada una conquista histórica al garantizar el derecho a la negociación colectiva en el sector.
Por su parte, el vicepresidente Geraldo Alckmin resaltó la relación entre sindicalismo y democracia, mientras el ministro de Trabajo, Luiz Marinho, subrayó la relevancia de que el Gobierno abra espacios para las demandas de los trabajadores.
El titular de la Secretaría General de la Presidencia, Guilherme Boulos, enfatizó la importancia de actualizar la legislación laboral frente a los cambios tecnológicos, al señalar que el aumento de la productividad no se ha traducido en más tiempo libre para los trabajadores.
Desde las centrales participantes, el presidente de la Fuerza Sindical, Miguel Torres, defendió la reducción de la jornada laboral como prioridad, pese a las resistencias de sectores empresariales.
A su vez, el coordinador del Foro de las Centrales Sindicales, Clemente Ganz, alertó sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, especialmente entre mujeres y jóvenes, mientras la presidenta de la NCST, Sônia Zerino, destacó la necesidad de fortalecer la lucha contra la violencia de género.
npg/mar













