Durante una entrevista con el periodista brasileño Breno Altman transmitida esta noche en una emisión especial del programa 20 Minutos de Opera Mundi, el mandatario afirmó que “Cuba es un país de paz” y destacó el papel histórico de la isla como escenario de importantes procesos de diálogo en América Latina y el Caribe.
Cuba no es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos, no ha pretendido agredir a nadie nunca, subrayó, al afirmar que no existe justificación para que el Gobierno norteamericano intente una agresión contra el país antillano.
Sin embargo, señaló que la historia de las relaciones bilaterales ha estado marcada por la confrontación. “Siempre ha jugado Estados Unidos el rol de potencia agresora y Cuba el de isla agredida”, recordó.
En ese sentido, consideró que una eventual agresión militar “solo se podía producir por un planteamiento hegemónico, prepotente” de Washington.
De acuerdo con el mandatario cubano, en el contexto actual existen factores que incrementan los riesgos, entre ellos conflictos internacionales, las agresiones contra Venezuela e Irán, presiones sobre países de la región para aislar a Cuba y una retórica creciente con referencias a la isla como posible objetivo.
En las condiciones actuales es posible que intenten agredir a Cuba, advirtió Díaz-Canel.
Ante tal escenario, aseguró que el país se prepara para evitar cualquier hecho de ese tipo. “Nosotros tenemos que prepararnos para que no haya sorpresa ni derrota”, expresó, al reiterar el carácter defensivo de esa preparación.
No promovemos la guerra, no la estimulamos, pero no le tememos si tenemos que defender la Revolución, la soberanía y la independencia del país, sostuvo.
El jefe de Estado explicó que la doctrina de defensa cubana se basa en la “guerra de todo el pueblo”, en la cual cada persona tiene una posición y una misión que cumplir en defensa de la patria, como “un honor y un deber”.
Aun así, insistió en la voluntad de diálogo, al afirmar que el país caribeño no quiere una confrontación con Estados Unidos, sino encontrar espacios de entendimiento que permitan alejarse de la agresión.
Señaló que existen múltiples áreas potenciales de cooperación bilateral, como los negocios, las inversiones, el enfrentamiento al narcotráfico, los delitos transnacionales, la migración, el medio ambiente, la salud, la educación y la cultura.
El mandatario reiteró que Cuba está dispuesta a dialogar desde una posición de respeto, sin condicionamiento y en condiciones de igualdad, y expresó que los problemas internos de la isla no están en la mesa de una conversación.
Añadió que en estos momentos los dos países se encuentran en una fase muy preliminar de lo que pudiera ser un proceso de conversaciones más amplio o que llegara también a un grupo de acuerdos.
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