El Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados estimó en un comunicado que los crímenes de esos extremistas son “los instrumentos más atroces de la ocupación israelí” y aseguró que son ejecutados en coordinación con el Ejército.
Las violaciones sistemáticas de los colonos, que se repiten a diario, y los asesinatos, la destrucción y el robo de propiedades que los acompañan son crímenes de guerra y de lesa humanidad, afirmó.
La cartera señaló que el objetivo es “obligar a nuestro pueblo, que se mantiene firme en su tierra, a abandonarla por la fuerza”.
El Ministerio alertó que el plan del vecino país es imponer una realidad ilegal y coercitiva mediante el terrorismo y la limpieza étnica silenciosa, así como intensificar la colonización y la anexión gradual de Cisjordania.
“El continuo desprecio de Israel por el consenso internacional que rechaza el colonialismo, y la ausencia de una verdadera rendición de cuentas, fomentan la comisión de más crímenes contra nuestro pueblo”, subrayó.
Por ello, la Cancillería instó a una postura internacional más colectiva y seria, que vaya más allá de las declaraciones de condena.
Precisamente, el Centro de Información Palestino denunció que los colonos cometieron ocho mil 691 violaciones en este territorio desde el inicio del actual ciclo de violencia, el 7 de octubre de 2023.
Recientemente, la Oficina Central de Estadística palestina (PCBS) reveló que Israel confiscó el pasado año unos cinco mil 571 dunams (5,6 kilómetros cuadrados) de tierra en Cisjordania.
Según la PCBS, 151 asentamientos judíos están distribuidos a lo largo y ancho del territorio, a lo cual se suman 256 puestos de avanzada, además de emplazamientos industriales y militares.
Las autoridades palestinas estiman que el número de colonos aquí superó los 778 mil, incluidos más de 333 mil que viven en Jerusalén Este, pese al rechazo global a esa política expansionista.
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