Según la Agencia de Prensa y Publicidad de Chad (Atpe), que cita declaraciones del vice primer ministro encargado de la Administración Territorial y la Descentralización, Limane Mahamat, unas 42 personas murieron en el departamento de Dar Tama, en el este de Chad, por una disputa entre dos familias por un abrevadero de agua que provocó una espiral de represalias.
En tanto, el gobierno envió a la zona una delegación presidida por el propio Mahamat, el ministro de Defensa, Issaka Maloua Djamous, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abakar Abdelkremim Daoud para investigar la situación y tomar el control.
La situación en Chad se agrava debido a la llegada de refugiados sudaneses que huyen de la guerra, lo que provoca mayor tensión en los territorios fronterizos por el dominio de los recursos básicos de agua y alimentos.
En países africanos como Chad son frecuentes también los enfrentamientos entre pastores musulmanes nómadas y agricultores cristianos, por el control de tierras fértiles que se dedican al pastoreo de animales o al fomento de cultivos.
Los desencuentros violentos entre grupos comunitarios en Chad han provocado la muerte de cientos de personas y una cifra superior a los seis mil desplazados, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas.
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