A través de un comunicado la institución detalló que en el primero se prevé el desarrollo de entre 18 y 21 organismos tropicales con nombre, de los cuales nueve o 10 alcanzarían la condición de tormentas, cinco o seis serían huracanes categorías 1 o 2 y cuatro o cinco, mayores.
El coordinador general del SMN, Fabián Vázquez, aludió a la posible formación de entre 11 y 15 sistemas con nombre en el Atlántico, de los cuales siete u ocho podrían volverse tormentas, de tres a cinco huracanes categorías 1 o 2 y hasta dos se convertirían en mayores.
Este comportamiento es consistente con el establecimiento de la fase cálida del fenómeno conocido como El Niño.
En este sentido, el experto refirió que se proyecta una transición hacia condiciones de El Niño durante el trimestre mayo-julio, con una probabilidad de 61 por ciento y tendencia a fortalecerse en el pico de la temporada de ciclones, entre agosto y octubre.
Hacia el invierno, los análisis señalan una probabilidad del 25 por ciento de que evolucione a un evento muy fuerte.
De acuerdo con la estadística histórica de los últimos 62 años, las entidades federativas de esta nación norteamericana con mayor incidencia de impactos por ciclones tropicales son Baja California Sur, Quintana Roo, Sinaloa, Veracruz y Tamaulipas.
El especialista advirtió que un pronóstico por debajo del promedio en el Atlántico no implica ausencia de riesgo, pues un solo fenómeno de este tipo puede generar afectaciones severas.
Durante la temporada de 2025, finalizada el 30 de noviembre último, el SMN registró 31 ciclones, 13 en el Atlántico y 18 en el Pacífico nororiental.
Por otra parte, Vázquez mencionó que el monzón mexicano favorecerá la ocurrencia de lluvias en el noroeste, con una señal húmeda importante durante junio, una disminución en julio y un nuevo incremento, con precipitaciones por arriba del promedio, entre septiembre y octubre.
Esto, detalló, insertado en la temporada de lluvias, que comenzará en mayo y se establecerá de manera generalizada en junio.
Agregó que, a partir de julio, se prevé que las precipitaciones se mantengan cerca o por debajo de la climatología en varias regiones, debido al fenómeno de El Niño, lo cual afectará especialmente zonas del noreste, centro, oriente, sur y sureste del país.
En cuanto a las condiciones térmicas, destacó que se esperan temperaturas superiores al promedio histórico durante la mayor parte del verano, mientras que en julio y agosto existe un alto potencial para el desarrollo de ondas de calor, especialmente en el noreste.
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