Un reporte del Instituto Nacional de Estadísticas (Istat) precisa que esa tendencia inflacionaria es reflejo del fuerte aumento mensual en los precios de los productos energéticos no regulados, del 2,2 hasta el 9,9 por ciento, mientras que en los regulados el alza pasó desde 1,6 hasta 5,7 puntos porcentuales.
Por otra parte, se apreció una aceleración en las cotizaciones de los alimentos no procesados del 4,7 al 6,0 por ciento, mientras hubo descensos en los precios de los servicios recreativos, culturales y de cuidado personal, desde un porcentaje de 3,0 hasta 2,6 puntos, y en los del transporte, desde 2,2 hasta 0,5 puntos porcentuales.
En abril de 2026, la inflación subyacente, que excluye en su cálculo a la energía y a los alimentos no procesados, se desaceleró ligeramente del 1,9 hasta el 1,6 por ciento, e igual sucedió con la que se determina sin incluir la energía, donde la baja fue desde 2,1 hasta 2,0 puntos porcentuales.
Por otra parte, la tasa de variación anual de los precios de los alimentos, los artículos para el hogar y los productos de cuidado personal aumentó en Italia del 2,2 hasta un 2,5 por ciento, y en el caso de los productos de compra frecuente, la subida fue desde 3,1 hasta 4,3 por ciento, agrega la fuente.
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