La estructura criminal realizaba un seguimiento minucioso de las rutinas, días de descanso y características físicas de sus víctimas, además compartían sus fotografías para asegurarse de no fallar al momento del ataque, indicó la FGR a través de su cuenta oficial en la red social X.
En uno de los registros, acotó la Fiscalía, se escucha como los pandilleros pospusieron el homicidio de un custodio del Penal de Ciudad Barrios y cancelaron el ataque porque el objetivo se encontraba con su familia.
Aseguró la FGR que las pruebas también revelan que los miembros de la estructura criminal no podían actuar por cuenta propia: después de privar de libertad a la víctima, tenían que esperar la confirmación de la ranfla (jerarquía máxima) para proceder con el asesinato.
“Confirmando así la responsabilidad directa de los cabecillas procesados” afirmó la FGR.
La macroaudiencia tiene lugar desde la semana anterior con la presentación de pruebas, entre ellas la reproducción de 125 audios, contra los líderes de la MS-13, a quienes imputan haber ordenado homicidios y entierros clandestinos, más de 47 mil hechos ilícitos e incluso los 86 asesinatos que propiciaron el régimen de excepción entre 2021 y 2022.
Entre las últimas revelaciones figuran que la pandilla planeaba, en abril de 2016, recolectar más de 500 mil dólares para comprar armas y vehículos.
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