El presidente de la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon), Carlos Molina, informó que el proyecto contará con respaldo financiero de Naciones Unidas, con una inversión superior a los 60 millones de dólares destinados a fortalecer la resiliencia de las comunidades más afectadas.
“Las Naciones Unidas son quienes nos están cooperando para poder asistir a estos 33 municipios con un monto arriba de los 60 millones de dólares”, declaró Molina a medios de comunicación.
Los ayuntamientos priorizados presentan graves afectaciones derivadas de sequías, pérdidas agrícolas, escasez de agua y dificultades para garantizar la alimentación de miles de habitantes, especialmente en áreas rurales donde las familias dependen de la agricultura de subsistencia, según la Amhon.
El plan contempla la ejecución de proyectos agrícolas sostenibles, mejoras en los sistemas de abasto de agua, programas de asistencia comunitaria y acciones orientadas a reducir el impacto de fenómenos climáticos extremos que cada año dejan pérdidas económicas y alimentarias en el país.
Representantes municipales señalaron que la cooperación internacional permitirá atender a comunidades históricamente golpeadas por la pobreza y la vulnerabilidad climática, mientras se busca prevenir una mayor crisis social derivada de la falta de alimentos y recursos básicos.
Alertaron que el cambio climático continúa agravando las condiciones de vida en amplias zonas del territorio nacional, donde miles de familias enfrentan dificultades para producir alimentos, acceder al agua y sostener sus medios de vida.
Las corporaciones involucradas se ubican en el llamado Corredor Seco, una región que atraviesa Centroamérica, incluyendo Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, caracterizada por climas extremos con sequías prolongadas e inundaciones ocasionales.
En Honduras, esta zona representa casi la mitad del territorio nacional y afecta principalmente los departamentos del sur y centro del país.
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