Leticia Puerto, integrante del Programa Ampliado de Inmunizaciones de la Secretaría de Salud, dijo a periodistas que la última víctima es un menor de Tegucigalpa, lo que eleva a cuatro los fallecimientos en la capital hondureña.
Además, dijo que se investiga otro deceso, el cual podría confirmarse en los próximos días. Este caso se examina en el hospital Mario Catarino Rivas de la ciudad de San Pedro Sula, en el norte de Honduras.
Puerto calificó de preocupante el aumento de contagios y decesos, especialmente en niños.
Las autoridades atribuyen el repunte de casos a una cobertura de vacunación por debajo de los niveles recomendados para evitar brotes (95 por ciento), así como a la desinformación que limita la asistencia de madres y padres a los centros de salud.
Reiteraron el llamado a inmunizar tanto a los niños como a las mujeres embarazadas, ya que esto permite proteger a los recién nacidos durante sus primeras semanas de vida.
Ante esa situación, el sistema sanitario mantiene llamados urgentes a la población para reforzar las medidas preventivas y evitar que la afección continúe cobrando vidas, sobre todo entre los sectores más vulnerables.
La tosferina es una enfermedad bacteriana muy contagiosa prevenible mediante inmunización, pero que puede resultar grave en lactantes, especialmente cuando no han recibido protección inmunológica.
En Honduras, el esquema nacional contempla varias dosis desde los primeros meses de vida, además de la vacunación en mujeres embarazadas para generar anticuerpos en el bebé.
Puerto pidió a las embarazadas vacunarse a partir de las 26 semanas de gestación para transferir anticuerpos al neonato y, posteriormente, cumplir con el calendario de inmunización de sus hijos.
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