En un comunicado, la formación de izquierda criticó el documento de esa institución, creada por el presidente Donald Trump, pese a las críticas internacionales por el temor de varios países a que socave el trabajo de la ONU.
“Mientras la ocupación fascista sigue violando los acuerdos mediante asesinatos diarios y bombardeos continuos, que se cobraron la vida de cientos de personas inocentes en Gaza, el informe ocultó deliberadamente la identidad del agresor”, señaló el FPLP en alusión a la tregua vigente en la Franja desde octubre del pasado año.
El Frente criticó a la Junta por culpar a las milicias palestinas del fracaso del proceso político y estimó que esa postura es un intento de justificar una nueva ronda de ataques israelíes y proporcionarle cobertura diplomática al primer ministro Benjamin Netanyahu.
La agrupación denunció “la flagrante falsificación de la realidad” en el enclave costero, que vive una profunda crisis humanitaria tras más de dos años de conflicto.
El informe promueve una imagen engañosa de condiciones de vida estables e ignora la política sistemática de hambruna, el asfixiante bloqueo y las limitaciones impuestas por Israel a la entrada de alimentos, medicinas, combustible y otros suministros vitales, subrayó.
Consideró que abordar el acuerdo de paz de forma selectiva, con el objetivo de reformular su agenda, saltarse etapas y limitar sus acápites a lo que sea compatible con los objetivos israelíes, representa un golpe de Estado contra el pacto alcanzado.
Tal estrategia refleja una abierta complicidad destinada a legitimar la continuación de la catastrófica realidad humanitaria en la Franja de Gaza, y a servir al objetivo estratégico del gobierno israelí, aseguró.
También resaltó que el documento de la Junta ignora las declaraciones de Naciones Unidas e instituciones internacionales de derechos humanos con respecto a la comisión de crímenes de limpieza étnica y genocidio por parte de ese país.
El partido acusó a Netanyahu de obstaculizar, con el apoyo directo del gobierno estadounidense, cualquier vía real para la reconstrucción del territorio.
Ante esa situación, llamó a los países musulmanes que integran el Consejo a desempeñar un papel activo y responsable para impedir que ese organismo “se convierta en una plataforma para justificar la agresión o proporcionar cobertura política a la continuación de la guerra de exterminio”.
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