Ante gestores públicos, artistas, colectivos y representantes de comunidades tradicionales en la sexta Red Nacional de los Puntos de Cultura, el mandatario resaltó el papel de ese sector como motor de transformación social y de reafirmación de la identidad nacional.
De acuerdo con el gobernante, la diversidad cultural brasileña es admirada a nivel internacional y constituye una de las mayores fortalezas del gigante sudamericano.
Lula recalcó que la cultura tiene capacidad para construir un país “más humanista, inclusivo y feliz”, además de desempeñar una función económica y simbólica estratégica.
Comentó que las expresiones en este campo, desde la música hasta las tradiciones populares, son resultado de la resistencia cotidiana de miles de trabajadores.
Según la Presidencia, dicha red marca el regreso, después de 12 años, de uno de los principales espacios de articulación de la política Cultura Viva, creada durante el primer mandato de Lula en 2004 y transformada posteriormente en política pública nacional.
El programa, puntualizó el reporte oficial, reconoce y financia iniciativas culturales comunitarias desarrolladas en territorios urbanos, rurales e indígenas.
Durante el discurso, Lula recordó que su administración retomó inversiones en el área cultural tras el desmantelamiento institucional sufrido en años anteriores.
Cifras divulgadas en el evento precisaron que el programa Cultura Viva cuenta actualmente con 16 mil 738 iniciativas reconocidas en todo el territorio nacional.
Por otro lado, Lula subrayó que el gobierno federal destinó cerca de mil millones de reales (200 millones de dólares) en los últimos tres años para fortalecer políticas culturales y ampliar la red de apoyo comunitario.
Entre las medidas divulgadas figuran la creación de 89 nuevas unidades móviles conocidas como MovCEUs y la firma de decretos orientados a proteger las expresiones tradicionales y populares brasileñas.
Como parte de su intervención, Lula criticó el deterioro de políticas públicas durante la administración precedente y afirmó que su gobierno trabaja para reconstruir instituciones vinculadas a la cultura, la igualdad racial y los derechos humanos.
Señaló que “destruir es fácil, construir es mucho más difícil”, al referirse a los recortes sufridos por el sector cultural.
La ministra de Cultura, Margareth Menezes, afirmó que los referidos puntos resistieron incluso durante el periodo de reducción de recursos y destacó el papel de las comunidades en la preservación de las expresiones populares.
Cultura Viva inspiró, además, iniciativas internacionales y sirvió de referencia para la creación, en 2014, del programa IberCultura Viva, integrado por 14 países iberoamericanos.
Iniciada el pasado 19 de mayo, la sexta Red Nacional de los Puntos de Cultura continuará hasta el próximo 24 de mayo con debates y diversas actividades artísticas.
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