Fujimori dijo que siempre analiza las encuestas con prudencia y reconoció que la ventaja que le otorga el sondeo difundido ayer por la empresa Ipsos de 39 por ciento sobre 35 por ciento de Sánchez es “prácticamente un empate”, teniendo en cuenta que la diferencia está dentro del margen de error de la consulta.
Su cautela puede deberse a que en sus tres intentos fracasados de ganar la presidencia en 2011, 2016 y 2021 en sendos balotajes, las primeras encuestas arrojaban cifras a su favor parecidas a la de ayer, aunque finalmente fue derrotada.
Confirmó una campaña de reclutamiento de 100 mil personeros de su partido que vigilarán el balotaje, algo que hacen todos los partidos para cuidar sus votos y que presenta como reforzamiento de la participación ciudadana en el proceso electoral frente a problemas logísticos en la primera vuelta del 12 de abril.
Por su parte, Sánchez dijo con tranquilidad que su partido, Juntos con el Perú, que se está reforzando con la participación de importantes cuadros de otras fuerzas, confía en revertir las cifras del sondeo.
Su campaña para el balotaje del 7 de junio intensifica actividades proselitistas en barrios populares de Lima y en regiones sureñas y costera como Ica, Chiclayo y Trujillo, en las que, afirmó, tendrá contacto directo con la población, al mismo tiempo de consolidar una mayoría política con otras fuerzas democráticas.
Desestimó posibles discrepancias con el ex ministro de Economía Pedro Francke -recién incorporado al equipo técnico de su campaña- en torno a temas como la participación del nacionalista radical Antauro Humala en el movimiento de Sánchez y la carencia de condiciones para convocar una asamblea constituyente.
rc/mrs













