El espectáculo danzario, del francocubano Nelson Reguera, quien presenta su cuarta obra con el formato, propone un entorno inmersivo sobre la transformación humana en la era de la hiperconexión, según el anuncio del Centro de Danza de la Habana.
Bajo la dirección artística y general de Rosario Cárdenas, Premio Nacional de Danza, la pieza provoca al espectador desde la sensorialidad y se sumerge “en un lenguaje contemporáneo donde el cuerpo presente dialoga con lo virtual”.
La agrupación destaca en el panorama cubano gracias a una labor que reflexiona sobre el cuerpo, la identidad y el diálogo entre tradición y contemporaneidad.
Ojalá reafirma ese compromiso en tanto constituye una oportunidad para aproximarse a una de las compañías más influyentes de la danza contemporánea en el país.
Desde su fundación en 1989, ha desarrollado un lenguaje coreográfico propio que combina investigación somática, teatralidad y exploración poética del movimiento.
Su repertorio es diverso e incluye obras escénicas, intervenciones performativas y proyectos pedagógicos.
La compañía mantiene -a la par de su obra creativa- un intenso programa pedagógico mediante talleres, residencias y programas de formación para bailarines y creadores.
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