En la red social X, la presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes, Bianca Borges, calificó de inconsistente y políticamente reciclada la acusación presentada el 20 de mayo por el Departamento norteamericano de Justicia.
La medida constituye un instrumento de presión contra Cuba y su soberanía y forma parte de un método utilizado históricamente por Washington en América Latina, apuntó Borges.
Manifestó que la región conoce este método desde hace décadas: la criminalización de líderes históricos, las sanciones económicas y los constantes intentos de desestabilización política.
A su juicio, Raúl Castro representa una figura central de la resistencia cubana frente al bloqueo económico, las amenazas externas y los intentos de intervención de Estados Unidos contra la mayor de las Antillas.
No aceptamos ataques contra símbolos históricos de la resistencia antiimperialista. Defender a Cuba es defender la soberanía latinoamericana, recalcó la líder estudiantil.
También desde la referida plataforma de microblogging, el dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, João Pedro Stedile, condenó la imputación estadounidense y la definió como un acto de agresión inaceptable.
Consideró que viola el derecho internacional, demuestra la arrogancia de Washington y refleja señales de su debilidad.
Estados Unidos intenta criminalizar a Raúl Castro por el derribo el 24 de febrero de 1996 en Cuba de dos aeronaves de la organización terrorista Hermanos al Rescate, con sede en la ciudad norteamericana de Miami.
Para La Habana, la respuesta de la isla ante la violación de su espacio aéreo constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad.
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