En su mensaje, publicado en el sitio oficial de la Presidencia de la República, Mattarella se refirió a la “ferocidad sin precedentes contra la libertad y la dignidad de los italianos”, que significó el ataque del 23 de mayo de 1992 contra ese magistrado antimafia.
A ese hecho siguió un segundo atentado cometido el 19 de julio contra el también juez Emanuele Borselino, los cuales dejaron “las heridas más profundas de nuestra historia republicana”, aseveró el presidente italiano.
“En la memoria viva de Falcone y Borsellino, el 23 de mayo se ha convertido en el Día de la Legalidad, porque es necesario mantener siempre alta la vigilancia, involucrando a las nuevas generaciones en la responsabilidad de construir un futuro libre de ataduras criminales”, enfatizó el jefe de Estado.
“En este aniversario, nuestros primeros y más emotivos pensamientos van para Giovanni Falcone, Francesca Morvillo y los hombres de su escolta, Antonio Montinaro, Rocco Dicillo y Vito Schifani, asesinados brutalmente en aquel trágico día”, aseveró.
Esos nombres están unidos en la memoria, a los de Paolo Borsellino, Emanuela Loi, Agostino Catalano, Walter Eddie Cosina, Vincenzo Li Muli y Claudio Traina, “víctimas de la misma estrategia subversiva y testigos, hasta el sacrificio supremo, de valores constitucionales incompatibles con las infames tramas de la Mafia”, añadió Mattarella.
“Giovanni Falcone, y con él Paolo Borsellino, nos enseñaron esto: la Mafia acabará gracias a instituciones fuertes, una lucha eficaz y coherente, y un compromiso educativo que fomente la confianza en un futuro que podemos construir juntos”, agregó en su mensaje por este día el presidente italiano.
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