Berlín impulsa un giro militarista que abarca todos los sectores civiles, según denuncia el analista pacifista, en un contexto de creciente tensión regional y rearme acelerado impulsado por el gobierno federal.
Hemos alcanzado una calidad completamente nueva de preparación para la guerra. Lo que ocurre ahora tiene unas dimensiones que nunca antes había existido en la historia del país, expresó el ex copresidente de la Oficina Internacional por la Paz.
Braun, reconocido analista alemán de políticas de desarme, subrayó que la militarización abarca desde sanidad y defensa civil hasta escuelas y programas ecológicos. Aunque un 35 por ciento de los alemanes critica este rumbo, admitió que la construcción de Rusia como enemigo cuenta con cierto respaldo social.
En abril, Alemania aprobó por primera vez en su historia una estrategia militar que fija como objetivo crear el ejército más potente de Europa antes de 2039.
Analistas europeos consultados coinciden en que el giro de Berlín responde a la percepción de amenaza rusa tras la invasión de Ucrania, pero alertan que una hipersecuritización de la vida civil puede erosionar derechos y alimentar una espiral armamentista en el continente.
El gobierno del canciller federal Frederich Merz defiende lo que define como “capacidad de guerra defensiva”, mientras sectores pacifistas alemanes convocan a protestas contra lo que califican como un peligroso adiestramiento bélico de la población.
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