El Autódromo Internazionale del Mugello, santuario del motociclismo enclavado entre colinas toscanas, se dispone a dictar sentencia provisional en una temporada que llega encendida y sin concesiones.
Marco Bezzecchi asume la carga emocional de correr en casa con la intención de convertir el aliento local en impulso competitivo frente a una parrilla donde destacan el español Jorge Martín, el italiano Francesco Bagnaia y el francés Fabio Quartararo.
Ducati, emblema italiano y dominador técnico reciente, encara su cita más simbólica con la presión de confirmar su hegemonía ante rivales como la japonesa Yamaha y la austriaca KTM en un trazado que magnifica la potencia.
La interminable recta principal, donde las motos superan los 350 kilómetros por hora, y las curvas ciegas que exigen precisión perfecta dibujan un escenario donde cada error se paga caro y cada acierto roza la épica.
En Moto2, el español Manu González lidera con autoridad perseguido por su compatriota Izan Guevara y el italiano Celestino Vietti, mientras en Moto3 el español Máximo Quiles marca el ritmo ante su coterráneo Adrián Fernández y el colombiano David Alonso.
El viernes comenzarán los entrenamientos que abrirán paso a la clasificación sabatina y a las carreras dominicales, en una liturgia de velocidad donde Italia espera celebrar bajo su propio cielo.
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