La institución matriz de los sindicatos bolivianos que llamó el 1 de mayo a esta forma de protesta con la exigencia de la renuncia del jefe de Estado, Rodrigo Paz, tras un debate de varias horas sobre el tema dejó cerrada, por ahora, la posibilidad de una negociación con el Ejecutivo.
Tal acuerdo fue aprobado pese a que el viernes último autoridades judiciales de La Paz dejaron sin efecto la orden de aprehensión por presunto terrorismo contra el máximo dirigente de la COB, Mario Argollo, una de las exigencias de las fuerzas movilizadas para considerar el inicio de un diálogo pacificador.
Desde la convocatoria de la COB el 1 de mayo último, no cesan las marchas y cierres de puntos neurálgicos en rutas del occidente, valles y algunas zonas del oriente, según la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), que este domingo cifró en cerca de 90 esos bloqueos.
Convergen en estas medidas de presión los participantes en la Marcha por la Vida procedentes de Oruro, afines al expresidente Evo Morales; integrantes de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto; mineros, campesinos Ponchos Rojos; trabajadores fabriles, maestros, gremiales y transportistas.
El panorama de varias regiones es crítico tras el cierre de las vías durante un mes, lo cual impide el acceso a combustibles, oxígeno para hospitales, alimentos, insumos médicos y medicamentos.
Principalmente en La Paz y El Alto es muy notoria la escasez de estos productos, y lo poco que se vende duplicó o triplicó su precio ante la desesperación de la población, que reclama soluciones.
A tenor de esta realidad, la COB anunció este domingo la habilitación de corredores humanitarios para facilitar el tráfico de insumos básicos.
El exdirigente cobista Jaime Solares sostuvo que se garantizará el paso de medicamentos, alimentos e insumos destinados a hospitales, así como el tránsito de ambulancias, enfermos y personas en situación de emergencia.
Ratificó, asimismo, que estas medidas humanitarias no implican una flexibilización del conflicto, pues las organizaciones movilizadas mantienen la decisión de continuar la lucha “hasta las últimas consecuencias”.
“No quieren diálogo, no quieren nada; el único pedido que tiene el pueblo es que el presidente tiene que irse”, enfatizó Solares.
De su lado, el representante de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Severo Marca, confirmó que los bloqueos continuarán y argumentó que esa decisión responde al mandato de las bases.
“Nosotros solo somos representantes”, comentó al reiterar la subordinación a los colectivos sindicales.
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