El ministro brasileño de Relaciones Exteriores fue recibido por su anfitrión en el Gran Salón del Pueblo, en el primer compromiso de su visita oficial a Beijing para participar en la quinta edición del Diálogo Estratégico Global (DGE) entre las dos naciones.
Según informó la Cancillería brasileña, Vieira y Zheng coincidieron en la validez de la visión estratégica que ha guiado los múltiples avances en la relación bilateral.
Además, celebraron el reciente acuerdo sobre la exención de visas de corta duración como instrumento para estrechar los lazos entre ambos pueblos e impulsar el turismo.
En el encuentro, el canciller brasileño resaltó que fortalecer la alianza estratégica entre Brasil y China cobra mayor relevancia que nunca en medio de la actual turbulencia internacional.
Además del encuentro con el vicepresidente chino, Vieira se reunió este lunes con el ministro de Comercio de la nación asiática, Wang Wentao, para tratar la relación económico-comercial y el acceso al mercado chino de productos brasileños.
Vieira afirmó que China está abierta a nuevas inversiones directas en proyectos relacionados con la modernización de la industria nacional, la transición energética y la alta tecnología, entre otros.
El titular de Relaciones Exteriores llegó este domingo a China y permanecerá aquí los días 1 y 2 de junio para celebrar la quinta edición del DEG, un mecanismo de coordinación política que ofrece la oportunidad de intercambiar puntos de vista sobre agendas bilaterales, regionales y globales.
La Cancillería de la nación sudamericana resaltó que el gigante asiático ha sido el principal socio comercial de Brasil desde 2009.
Además, China es el más importante importador de productos agrícolas de Brasil y, el año pasado, se convirtió en el mayor exportador de fertilizantes, por volumen, al mercado de este último territorio.
Durante 2025 el comercio bilateral alcanzó un nuevo récord histórico por décimo año consecutivo, con 170 mil 900 millones de dólares, en el que el superávit comercial de Brasil ascendió a 29 mil millones de dólares. Ambos países son también miembros fundadores de los BRICS y de su banco de desarrollo, el NDB, con sede en Shanghái y actualmente bajo la dirección de la expresidenta Dilma Rousseff.
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